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sábado, 28 de julio de 2012

IV Cross de Cabo de Palos

Había pasado un mes desde que había corrido en Blanca y durante ese tiempo mis entrenamientos seguían cayendo en picado y mi peso había aumentado en un par de kilos. Se aproximaba la fecha de mi boda y el tiempo para entrenar se iba transformando poco a poco en tiempo para planificar ese día tan señalado.

No tenía claro si volvería a participar en una carrera antes de casarme, pero un buen día hablando con Isaac, que estaba empezando a aficionarse a este mundillo, decidimos que acudiríamos a otra cita con el atletismo y así fue como una vez más acabe rellenando los datos de inscripción para participar en lo que sería mi vigésima primera carrera , esta vez en Cabo de Palos, una prueba nueva para mi que recorrería durante algo más de cinco kilómetros las calles de este pequeño pueblo pescador anexo a mi querida Manga del Mar Menor, en la que llevo veraneando practicamente toda la vida.

La temperatura que hacia ya por estas fechas tan próximas al esperado mes de Agosto era poco menos que asfixiante, esto unido a la gran humedad proporcionada por la proximidad del mar, hacía que los presagios no fueran muy alentadores. Mientras esperábamos a que corrieran las categorías inferiores aprovechamos para tomar unos granizados en una terraza situada en el paseo marítimo. En esta ocasión íbamos Ana, Jose, Isaac y el que escribe.

Mientras nos dirigíamos a la linea de salida no dejábamos de comentar lo mal que nos encontrábamos debido a nuestra baja forma física y al maldito calor que parecía ir en aumento. Comentábamos a cerca de la carrera, sabíamos que habrían subidas, que pasaríamos por senderos de tierra y sobretodo teníamos la certeza de que íbamos a pasar un rato "malo" en el que nos faltaria el aire en más de una ocasión.

Por fin y con unos minutos de retraso dieron la salida al esperado cross, en ella podían contarse más de un millar de atletas, algo que me sorprendió gratamente pues cuando llegan estas fechas la temporada va muriendo y somos muchos los que empezamos e disfrutar de un periodo de descanso muy necesario para nuestras piernas. Por lo tanto hay que reconocer el gran merito de los organizadores para convocar a tantísimas personas como allí habían, sin duda una prueba de que las cosas las están haciendo muy bien.

Una vez dieron la salida poco se podía hacer excepto trotar a ritmo de comparsa. Las calles eran muy estrechas y la multitud entorpecía la marcha. Yo intentaba seguir el ritmo de Isaac, sin estar seguro de poder hacerlo hasta el final, aunque tenia la esperanza de conseguir aguantar fuerte, puesto que la "corta" distancia a recorrer permitia hacer un gran esfuerzo.

La carrera estaba tardando mucho en abrirse, incluso cuando pensabas que ya podías apretar llegaba una calle estrecha y otra vez tocaba desacelerar. Isaac estaba imponiendo un buen ritmo y por ahora solo era capaz de seguirlo a duras penas. No tardaron en llegar las primeras subidas y bajadas del circuito que transcurría por zonas verdaderamente bonitas, siendo espectadores durante más de la mitad del trayecto del inmenso mar que aquella tarde lucia pacifico, todo lo contrario de aquel millar de corazones que cada vez iban más acelerados.

En el último tercio de la carrera Isaac empezó a mostrar símbolos de fatiga y su ritmo fue a menos. Yo por el  contrario parecía que me iba encontrando cada vez mejor, tal vez porque había depositado tan pocas esperanzas en hacer un papel digno y me estaba dando cuenta de que no estaba muy mal, tal vez por contemplar el mar desde lo alto y olvidarme de los quejidos de mi corazón ante aquel esfuerzo o tal vez porque aquellos parones que habían de vez en cuando me estaban viniendo de perlas para dosificarme de manera obligatoria. El caso es que a falta de poco menos de un kilómetro pude tomarme el lujo de apretar los dientes e incrementar la cadencia de mis zancadas, viendo como ganaba posiciones de inmediato. Ya en la última recta conseguí hacer esprint para la memoria arañando unas cuantas posiciones más.

Isaac llego unos instantes después haciendo también un buen papel. Mientras nos dirigíamos a recoger la bolsa de corredor que daban, nos mostrábamos contentos por como había transcurrido todo, comentabamos acerca de lo bonita de la carrera y coincidimos en que deberíamos repetir al año siguiente. Sin duda aquella tarde fue un broche de oro para una buena temporada.


Datos de carrera
Dorsal: 559
Distancia: 5150m.
Tiempo carrera: 00:25:26 (04:56min./km)
Posición: 427/1029 (160 categoría/286)
Bolsa corredor: Camiseta técnica, fruta...

Clasificación general 

Fotos personales (Incluye un pequeño video en donde se puede ver el buen esprint que saque en la parte final, el hombre-bala que aparece por la derecha de la pantalla es un servidor jeje)

Más fotos 

Web oficial I
Web oficial II
La verdad

Video 

sábado, 30 de junio de 2012

IV Fiestas de San Pedro

Después de lo que supuso el tremendo esfuerzo de las rutas de las fortalezas mi ritmo de entrenamientos había decaído mucho. Me encontraba mas lento y mi piernas, que meses atrás habían sido ligeras y fuertes empezaban a mostrar síntomas de pesadez. Sin duda el esfuerzo hecho en Cartagena había merecido la pena pero ahora tocaba pasar por caja y el precio no era precisamente bajo.

Un buen día rodeado de amigos salio el tema de aquella maravillosa carrera en Blanca y movido por la fuerza del grupo que estábamos reunidos decidí que acudiría a la cita. Era la primera vez en la que iba a correr rodeado de amigos y me hacia una especial ilusión. Correr junto a mi ya veterano compañero Pibi siempre es un placer, pero esta vez se unirían Eloy e Isaac. No es necesario decir que teníamos un publico de primera formado por Ana, Pili, Jose, Lola y Javi.

Estaba muy mentalizado para esta carrera, sabia que iba a ser una de las primeras ocasiones en las que empeoraría mi marca respecto a una edición anterior y tenia que ir preparado para ello con el fin de no desmotivarme. A mi favor contaba con que conocía perfectamente el recorrido y sabia donde debía apretar y en que zona era mejor conservarme.

Al llegar a Blanca el ambiente era como el del año anterior, sin llegar a ser espectacular, si tenia cierto encanto, además de que el simple hecho de estar en Blanca ya hace de esta carrera algo especial, por sus gentes y su maravilloso entorno. Fuimos a recojer el dorsal y a intentar calentar un poco. Yo tuve el pequeño contratiempo de quedarme sin pilas en el sensor del pie que me media la velocidad media, por lo que tuve que mandar a que me las compraran lo antes posible. Solventado este diminuto problema y con la carrera a punto de comenzar, nos colocamos en la linea de salida.

No eramos demasiados corredores, cerca de trescientos, por lo que el comienzo de la carrera fue muy fluido, lo que provoco que movidos por la idea de ir todos juntos en un principio, forzáramos bastante al principio. No tardamos en encontrarnos por la primera y mas inclinada pendiente del circuito, unos trescientos metros en los que el corazón parecía despertarse definitivamente para darse cuenta de que hoy le tocaba sufrir. Pasado este tramo, accedíamos a la calle central del pueblo, donde se encontraba nuestro publico que había atajado por una calle cercana a la salida para poder volver a vernos pasar.

No nos quedaba demasiado para dejar el núcleo urbano del pueblo e internarnos en lo que seria un viene y va de continuas subidas y bajadas. Antes de llegar a estas primeras subidas, el grupo aun permanecía unido, aunque seguía pensando que el ritmo era excesivo. Y así era, se me ocurrió mirar el pulsómetro y no me gusto lo que vi, estábamos al principio de la carrera e íbamos a cuatro minutos por kilómetro, algo fuera de mi alcance por el momento. Por lo que decidí decir basta y dar la noticia a mis compañeros de que yo me quedaba, no podía seguir a ese ritmo. Pensaba que en menos de tres minutos empezaría a ver como se alejaban de mi, pero cual fue mi sorpresa que todos se quedaron conmigo. Mas tarde pensé que tal vez era yo el que estaba ejerciendo de liebre sin darme cuenta...

Ya estábamos inmersos en el carrusel de subidas y bajadas y el grupo había quedado roto poco antes de cruzar un puente que atravesaba el río Segura. Isaac había quedado atrás hace algo mas de tiempo y Antonio (Pibi), tampoco había podido seguir nuestra estela. A mi me estaba costando horrores seguir el fuerte ritmo de Eloy, porque ahora si estaba seguro de que la liebre era él y no yo. Poco a poco fue alejándose aunque no lo perdía de vista en ningún momento. Antes de llegar a la mitad del recorrido donde se volvía sobre nuestros pasos, me encontré con fuerzas y me coloque por delante de Eloy. Pero ya a la vuelta volvimos a ir juntos. Estaba siendo un tira y afloja muy competitivo. Tras ver que la meta no quedaba lejos acordamos que lo mejor para ambos seria intentar acabar juntos. A parte de que me hacia ilusión sobrepasar la meta junto a Eloy por primera vez.

Y así fue como llegamos después de 46 minutos de sufrimiento. Las sensaciones fueron mejores de las que pensaba y pese a empeorar mi marca en 3 minutos y poco me sentía satisfecho de ver que había hecho un tiempo más que decente.

Como nota negativa, cabe destacar que la organización no puso a disposición de los corredores duchas, a pesar de haberlo anunciado. Aunque nos sirvió para terminar en el río Segura, disfrutando de sus limpias aguas al paso por Blanca. La velada termino con una espectacular cena en Archena de la mano de nuestro guía residente Eloy.

Datos de carrera
Dorsal: 42
Distancia: 10.000m.
Tiempo carrera: 00:46:34 (04:39min./km)
Posición: 118/262 (44 categoría/86)
Bolsa corredor: Camiseta técnica

Clasificación general 

Fotos personales 

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Sunset runners

jueves, 15 de marzo de 2012

El ácido láctico ¿amigo o enemigo?

A lo largo de mi tiempo libre he leído mucho acerca del ácido láctico. Creo que se merece un artículo ya que me parece algo bastante interesante para los que practicamos cualquier deporte. Intentare no entrar en tecnicismos y tratare de explicarlo de una manera sencilla.

Cuando una persona comienza a realizar una actividad física, en nuestro caso correr, empezamos en mayor o menor medida bien, nos encontramos con ganas, fuerza y disposición para "comernos" unos cuantos kilómetros. Pero algo ocurre cuando llevamos un tiempo, nuestro cuerpo empieza a resentirse y ya no estamos tan bien como al principio. A unos nos pasara antes y a otros después, pero es solo cuestión de tiempo que aparezca la fatiga.

Cuando vamos corriendo tan felices, nuestro cuerpo es una máquina de quemar grasas, carbohidratos, glucosa y supongo que mil cosas más, pero vayamos a lo que nos interesa, esto último, la glucosa. Imaginaros que estamos en un bar y estamos pidiendo cerveza, necesitamos cerveza, sin cerveza no me muevo porque me canso. Entonces pedimos una tras otra, necesitamos movernos mucho y no paramos de pedirnos cañas. Pero llega un momento en el que tenemos la barra llena de jarras vacías y al camarero cada vez le cuesta más dejar las cervecitas en la barra. Lo tenemos todo hecho un estercolero y ya no podemos beber tan a menudo...

No hace falta decir que en el ejemplo anterior la cerveza es la glucosa y las jarras vacías el ácido láctico. Siendo un poco más formales, este ácido provoca que se inhiba la enzima encargada de romper la molécula de glucosa para la obtención de energía, y sin energía no hay movimiento. Esto no ocurre así de pronto, por supuesto. Lo que pasa es que poco a poco nos va costando más, el ácido láctico esta aumentando y no lo estamos eliminando eficazmente.

Podéis pensar que el ácido láctico es muy mala gente y que no nos hace ningún bien, pero no es así. Esta es la base de todos los que entrenamos hasta la extenuación. Buscamos llegar a ese punto en el que el ácido láctico nos dice "basta", y de esta manera conseguimos asimilarlo mejor. Con el paso del tiempo y con ejercicios de calidad, como series, cambios de ritmos, cuestas...educamos a nuestro metabolismo para que coja esas jarras de cerveza vacías y las reconvierta en cerveza, obteniendo así un ciclo energético perfecto, en el que reconvertimos parte del ácido láctico en glucosa a través de nuestro hígado. Este ciclo recibe el nombre de "ciclo de Cori" y hace que podamos hacer esfuerzos durante mucho tiempo. Sin él tendríamos que llevar siempre barritas energéticas para tomarnos cada cierto tiempo. Aunque nunca esta de más llevar algo por si nos falla el ciclo de Cori ¿no?

Bueno pues esto ha sido todo os pido disculpas si algo no es correcto o no lo he explicado bien y os dejo unos cuantos enlaces por si queréis profundizar más en el tema.

Xinte
Todonatacion
Kilometroseguro
Ciclo de Cori Wikipedia